Entrevista con Orlando Fantazzini
Orlando Fantazzini es diputado federal de Brasil y coordinador de la campaña "Quem Financia a Baixaria é Contra a Cidadania" (Quienes Financian la Vulgaridad están en Contra de la Ciudadanía).
Hace tres años la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, asociada a instituciones de la sociedad civil, le dieron inicio a la campaña “Quem Financia a Baixaria é Contra a Cidadania” (Quienes Financian la Vulgaridad están en contra de la Ciudadanía), con el objetivo de luchar por medios de calidad en la televisión brasileña, incentivando la población a denunciar programas que no respeten la dignidad de los ciudadanos.
En este periodo, ya se han hecho más de 15 mil quejas, encaminadas a las emisoras de TV, Ministerio Público y órganos competentes, como lo explica el coordinador de la campaña, el diputado federal Orlando Fantazzini: “Varias acciones judiciales ya han sido impetradas por el Ministerio Público, han sido concedidos derechos de respuesta y se han reclasificado programas. Debido a la falta de diálogo con las emisoras – que entienden únicamente el lenguaje del dinero – esta fue la estrategia que encontramos.”
Los resultados están a la vista. El año pasado, la Asociación Brasileña de Anunciantes (ABA) se comprometió a participar de la iniciativa. Una de sus afiliadas, las Casas Bahia, de las mayores redes de anunciantes del país, garantizó que no vehiculará los comerciales de la empresa en programas que contengan escenas de violencia, racismo, atentado violento al pudor, discriminación a los homosexuales, así como cualquier tipo de afronta a los derechos humanos.
Orlando Fantazzini afirma creer en la aprobación del Proyecto de Ley 1600/2003, que establece un Código de Ética para la televisión brasileña y crea la Comisión Nacional por la Ética en la Televisión. Pretende además discutir y presentar otra propuesta, que prohíba la propaganda dirigida a niños y adolescentes, todavía este año: “A nuestros niños se les trata como a consumidores. Las emisoras no están cumpliendo el Estatuto del Niño y el Adolescente.”
Rio Medios: ¿Cuál es el objetivo de la campaña Quienes Financian la Vulgaridad están en Contra de la Ciudadanía?
Orlando Fantazzini: La campaña es una iniciativa de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, asociada a entidades de la sociedad civil. Se destina a promocionar el respeto a los derechos humanos y la dignidad del ciudadano en los programas de televisión. En principio está dirigida únicamente a la programación televisiva, pero nuestra meta es trabajar con todos los medios de comunicación.
R.M.: ¿Cómo funciona la campaña? ¿En cuáles Estados ha sido ya lanzada?
O.F.: Funciona a partir de las denuncias de la población, que se pueden hacer llamando al 0800 619619, a través del sitio de la campaña
(www.eticanatv.org.br) o con la Carta Ciudadana, disponible en todas las agencias de los Correos. Estas denuncias se envían al Consejo de Monitorización de Programación de la campaña. Un relator elabora pareceres sobre los programas denunciados por la población, que se encaminan a las emisoras, el Ministerio de Justicia, el Ministerio Público y demás órganos competentes. Participan de este colegiado varios representantes de la sociedad civil organizada, como la Orden de Abogados de Brasil (OAB), la Federación Nacional de Periodistas (Fenaj), el Consejo Federal de Psicología y las universidades. Hemos lanzado ya la campaña en 15 Estados: Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná, São Paulo, Espírito Santo, Bahia, Alagoas, Rio Grande do Norte, Pernambuco, Pará, Maranhão, Goiás, Piauí, Minas Gerais e Distrito Federal.
R.M.: La campaña cumple tres años este año. ¿Cuál es el balance?
O.F.: El balance es positivo. El 17 de octubre de 2004 las entidades socias de la campaña movilizaron a una parte expresiva de la población, que apagó sus televisores en protesto contra la mala calidad de la programación de la TV brasileña. En esta ocasión, el Ibope registró un descenso de 14% en el número de televisores prendidos durante el horario del boicot. A lo largo de estos dos años, el Ministerio de Justicia amplió también el número de funcionarios que trabajan en el departamento de clasificación de los programas por grupo de edad y creó un grupo de trabajo para estudiar cambios en los criterios de clasificación de la programación. La campaña estableció igualmente una asociación informal con los Ministerios Públicos estaduales y federal en defensa de una mejor calidad en la programación de TV. No olvidemos tampoco que varias empresas asumieron con la campaña el compromiso de no más anunciar en programas que afronten los derechos del ciudadano.
R.M.: ¿Sí podemos decir que estamos avanzando en la lucha por una programación televisiva de mejor calidad?
O.F.: Sí. Al final del año pasado nos citamos con los cien mayores anunciantes de la televisión brasileña, quienes defendieron el compromiso social de las emisoras de TV con la calidad de la programación. La Asociación Brasileña de Anunciantes (ABA), que representa el 80% de los anunciantes del país, estuvo presente y se mostró dispuesta a contribuir con el debate. Hace poco, las Casas Bahia, una de las mayores redes de anunciantes del país, garantizó a través de sus directores de marketing que los comerciales de la empresa ya no se vehicularán en programas que contengan escenas de violencia, racismo, atentado violento al pudor, discriminación a los homosexuales o cualquier otro tipo de afronta a los derechos humanos.
R.M.: ¿Usted cree que la sociedad está atenta y preocupada con la calidad de la programación de TV? ¿Se ha dado cuenta de que el acceso a medios de calidad es un derecho suyo?
O.F.: Pienso que sí. Ya la gente está conciente de que la emisora de TV es una concesión pública y por eso debe cumplir los preceptos establecidos en nuestra Constitución. Ya a nadie se le ocurre la “vieja” excusa de cambiar de canal o apagar el aparato. Tenemos que hacer valer nuestros derechos. La población necesita seguir atenta a la falta de respeto en la televisión y sí debe seguir denunciando para que esta falta de respeto ya no se de.
R.M.: ¿Qué se está haciendo para punir a las emisoras que no respetan esos preceptos?
O.F.: Ya el Ministerio Público ha impetrado varias acciones judiciales, se han concedido derechos de respuesta y se han reclasificado programas. Debido a la falta de diálogo con las emisoras – que sólo entienden el lenguaje del dinero – esta fue la estrategia que encontramos.
R.M.: ¿Cómo evalúa usted la programación dirigida a los públicos infantil y juvenil?
O.F.: Hay algunos programas y dibujos muy buenos y educativos, entre ellos podemos citar el “Castelo Rá Tim Bum”, de la TV Cultura. Pero infelizmente hay programas que no valoran al ser humano. Muchos valoran el consumismo. El “tener” es más importante que el “ser”. A nuestros niños se les trata como a consumidores. Las emisoras de TV no están cumpliendo con el Estatuto del Niño y el Adolescente (ECA). No respetan su condición de personas en pleno desarrollo. Por eso, discutimos la presentación de un proyecto de ley que prohíba la propaganda dirigida a niños y adolescentes.
R.M.: ¿Cuál es la meta de la campaña este año?
O.F.: Intensificar las asociaciones con el Ministerio Público Federal y los de todos los Estados; apreciar y aprobar el Proyecto de Ley 1600/2003, que establece un Código de Ética para la TV brasileña y la creación de la Comisión Nacional por la Ética en la Televisión; discutir y presentar el proyecto de ley que prohíbe la propaganda dirigida a niños y adolescentes; y promocionar mayor movilización de la sociedad civil organizada, las iglesias y Ongs de derechos humanos durante la 2ª edición del Día Nacional Contra a Baixaria na TV (Día Nacional contra la Vulgaridad en la TV).
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