Un caso de gestión de conocimiento en red
Por José Luis Patiño
Responsable del área de Comunicación Digital
Organización Agencia Artaza/Rodríguez Comunicación/Grupo Uno Internacional. Buenos Aires – Argentina.
Asistimos a una crisis de las organizaciones tradicionales estructuradas, consolidadas, tipo partidos o asociaciones de orientación directamente política. Una crisis de representatividad profunda. Sin embargo, el problema no es que existan los partidos, sino que dentro de los partidos sólo existe la dirección y el aparato. Entonces, hay que encontrar nuevas formas de apertura de los partidos a la sociedad y nuevas formas de control de la sociedad sobre ellos. Esto pasa por una descentralización de la política y una intervención sistemática de la sociedad civil utilizando, por ejemplo, Internet en el control cotidiano de la política [1] o la gestión de conocimiento en red para la solución de los problemas de orden público.
Cualquier política que aspire a construir una sociedad participativa, productiva, inteligente y adaptable a cada cambio y circunstancia, debe partir básicamente de gestionar el conocimiento de sus integrantes. Este hecho clave, de naturaleza profundamente política, nace de pautas naturales, anteriores a cualquier formulación ideológica de cualquier matiz que fuere.
La sociedad es el balance, el resultado de la suma y las interacciones de los individuos que la componen.
A partir de estos conceptos básicos, en este artículo intento reflexionar sobre una nueva modalidad de hacer política, complementaria a las acciones tradicionales y basada en la gestión en red del conocimiento de los ciudadanos.
De lo global a lo local
Cada vez más, el poder funciona en redes globales y la gente tiene su vivencia y se construye sus valores en sociedades locales [2].
Todo centro de población, forme ya una ciudad populosa o un caserío olvidado, engendra relaciones de vecindad entre las personas que lo componen, relaciones que van tomando poco a poco la forma de una aspiración al bienestar general. Habitando todos el mismo lugar, concurren por una ley ineludible a formar la asociación que ha de satisfacer las necesidades que cada uno aprecia y que sólo el esfuerzo común puede alcanzar [3].
De esta manera, estos núcleos humanos constituyen una base de conocimientos esenciales en torno a la supervivencia. Esa base de conocimiento distribuido en los actores locales es el fundamento de la sociedad en red de esta propuesta. Una sociedad en constante relación con el resto del país y del mundo, lo que a su vez permite localizar la información y el conocimiento que existe más allá de la propia comunidad.
En los sistemas políticos vigentes la participación ciudadana parece medirse sólo en función del voto, sin espacios reales para la reflexión y el entendimiento. Sin embargo, la gravedad de las crisis actuales obliga a reunir las mejores ideas en torno a objetivos concretos: innovaciones de gestión que incentiven la asociatividad, el ejercicio de derechos, el control social, el acceso a las decisiones y la "voz pública".
La gestión del conocimiento en red
El camino tradicional implicaría la realización de reuniones creativas de donde surjan ideas y líneas de acción en torno a objetivos específicos. El producto de este conjunto de reuniones sería una base de conocimientos apta para enfrentar lúcidamente los problemas comunitarios con soluciones cargadas de un alto nivel de consenso.
El problema, en este caso, se presenta cuando la desmotivación, la escasez de tiempo y la falta de recursos, hace difícil la participación en estas reuniones presenciales. Entonces queda claro que la gestión en red del conocimiento comunitario sólo puede darse en entornos colaborativos virtuales.
Un Espacio Virtual de Participación Ciudadana es una comunidad virtual en su punto más alto de desarrollo. No es sólo un foro, o sólo una lista, o sólo un sitio web con información. Es todo eso, más la potencialidad que le imprime la gestión del conocimiento en red.
En la práctica, podríamos estar hablando de plataformas como en.media, o de sistemas simples que refuercen la organización distribuida en red. El sistema cumple la función de permitir que los ciudadanos trabajen en torno a objetivos determinados.
En esta línea, y a modo de ejemplo, implementamos en la Ciudad de Gral. San Martín (Provincia de Buenos Aires) un entorno virtual para promover la participación activa de la población y el intercambio de ideas y conocimientos en temas como seguridad, salud, educación y empleo. El emprendimiento es de naturaleza asociativa y no gubernamental.
La Ciudad de Gral San Martín, lindante con Buenos Aires, tiene un pasado netamente industrial, una población cercana a los 500.000 habitantes y una tasa de desocupación cercana al 35%.
Volviendo a la plataforma utilizada, ésta permite crear áreas de trabajo, donde los ciudadanos pueden participar desempeñando el papel de Experto de Area, Coordinador, Colaborador u Observador, de acuerdo a sus capacidades e intereses. Con fines operativos, el Coordinador cumple la doble función de moderador y gestor de conocimiento en red.
Por último, en la etapa inicial de esta experiencia, se pone de manifiesto y surge como primer obstáculo, la creciente brecha entre conectados y no conectados. Esto, sumado a la ausencia de centros de acceso comunitario y al "default" tecnológico, limita el grado de participación, alejándonos paradójicamente de nuestro objetivo.
Notas
[1] Manuel Castells (Internet y la Sociedad Red, UOC, 2000)
[2] Manuel Castells (Internet y la Sociedad Red, UOC, 2000)
[3] Lisandro de la Torre (El Régimen Municipal, 1888)
Fuente:
GC-Red. El punto de encuentro sobre la gestión del conocimiento en red.
Comments
Una propuesta acertada para la sociedad Net a la que, necesariamente, pertenecemos.
Es pertinenete, entonces, dejar atrás el leceferismo aplicado a la gestión del conocimiento, a través de la presencialidad virtual, ya que esto es posible y muy efectivo para crear una base de datos sólida en cualquier organización.
English
- Log in to post comments











































